Archivos de la categoría ‘Día a día en Barcelona’

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Es realmente curioso como un simple regreso a la ciudad que te vio nacer, aunque sean por unos pocos días, tiene un efecto tan revitalizante. Lo necesitaba: Sentía una gran y tangible mezcla entre debilidad y abatimiento en mi interior desde hacía ya algún tiempo y la sensación de agobio junto con el anhelo por perder de vista mi habitación y Elverum se habían acrecentado con el paso de los días. Por ello decidí comprar unos billetes para volar hasta Barcelona y poder tener unos días de “recogimiento” junto con mi familia y amigos, algo que puedo jurar, hasta la fecha nunca había experimentado; los que me conocen saben que soy un individuo mas bien poco apegado y sin embargo, esa nostalgia por ver las calles de mi barrio, el familiar olor que solo la Ciudad Condal posee y las risas de papá, mamá y toda la familia que uno pudo escoger, es algo ha ido creciendo y creciendo con el paso del tiempo durante mi gélido invierno interno y externo en la capital de Hedmark

Súbitamente, entre etéreos pensamientos y canciones de indie folk que inspiran los más melancólicos viajes, me hallaba volando hacia casa mientras escuchaba Oh My Sweet Carolina de Ryan Adams y leía “Salvaje” de Cheryl Strayed, un libro que adaptaron a película, que me ha inspirado con cada página y cuyo apellido de la autora reflejaba mi estado actual (“strayed” en inglés significa “extraviado”). Mientras terminaba la novela y llegaba al apartado de agradecimientos descubrí la palabra que lleva el título del post de hoy: Miigwech. Es una palabra de origen ojibwe que significa “GRACIAS”, no solo en el sentido básico de la palabra; es un GRACIAS totalmente impregnado de humildad. Me encantó esa palabra, su significado incluso su sonoridad. Es por ello que muestro hacia vosotros mi lado más personal un día más. Aún así, dejad que os relate mis días de reencuentros y “recogimiento”… dejad que cuente mi camino hacia el agradecimiento más profundo.

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“Y ahora buenas noches. Duerman para reunir fuerzas para mañana. Porque la mañana vendrá. Brillará la luz del sol para los valientes y honrados. Para todos los que sufrieron por la causa. Viva Francia Noruega”  (Octubre de 1940. Winston Churchill a los derrotados franceses)

Por fin el Día D ha llegado. El responsable de nuestro futuro en Noruega (al menos por ahora), nos ha enviado los resguardos del vuelo hacia tierras nórdicas. Durante tantos meses de duro trabajo, tiempo invertido y una cantidad interminable de ilusión desbordada ha sido el pan de cada día para l@s 15 enfermer@s embarcados en esta aventura. Miramos hacia atrás y observamos todo este proceso y ahora el momento ha llegado. La sensación de vértigo aumenta tan rápido como el vacío en nuestros estómagos y el miedo a defraudar, a no encajar, a no hacerlo bien, a fracasar, aumentan. Pero eso no es motivo para echarse atrás, pues ya hemos caminado todos demasiado como para dejar que las dudas nos hagan retroceder. Día D, hora H fijadas. Como si de un soldado de la era antigua o moderna en el momento de la incursión se tratara, en su mente solo queda un pensamiento: seguir adelante, no desfallecer y cuando las cosas se tuerzan y el dolor, la tristeza, la nostalgia o el miedo le hagan arrodillarse, solo puede volver a levantarse y proseguir su camino. Jamás te rindas.

“Caerse está permitido, levantarse es una obligación”

Alba, Irene, Lara… nos vemos en el aeropuerto. Día D, hora H. Dirección Steinkjer. Rumbo norte, soldados.

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¡Lykke til!

Que viene a significar “Buena Suerte” en idioma noruego. Hoy hay motivos para desear buena suerte: Hoy empiezan el gran viaje 8 de nosotros hacia tierras nórdicas. Hoy va ser un día de sensaciones, nervios, alegrías, sonrisas y lagrimas que todos nosotros compartiremos (incluso los que aún no nos vamos, pero haremos de vuestro viaje el nuestro). También es el momento de desearnos a nosotros mismos y a los demás suerte en este camino que emprendemos todos, con la máxima ilusión puesta. Y es que, sin ilusión, poco camino queda por recorrer.

Así que, chicos, disfrutad hoy del viaje, Carlos, Cristina G (Galante), Cristina MG,  Rebeca, Tere, Paula, Laura y Nerea….

¡LYKKE TIL!

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¡Hola a todos!

Bienvenidos todos a Taza de Pizarra, el blog de un barcelonés de 32 años,  que está a punto de desembarcar a tierras nórdicas para desarrollar su cometido mas vocacional: ser enfermero. Pero antes de nada, os contaré mi historia y el porqué de un blog llamado “Taza de Pizarra”.

Todo empieza cuando un servidor, después de sufrir en sus propias carnes la lacra del desempleo y la crisis en el sector sanitario, comprobando como las puertas de los diferentes hospitales donde ha podido desarrollar algunos años su trabajo como Auxiliar Sanitario y como Diplomado de Enfermería (Hospital Provincial Clínic de Barcelona y Hospital General de Catalunya), cerraban sus puertas a la oportunidad de trabajar dignamente. Así que un día me levanté animado y con una idea en mi mente: trabajar en otro país. Esa idea era muy muy pequeña, y aún lo seguiría siendo si no hubiera sido por la inmensa ayuda de la que fue mi pareja. Ella me animó a seguir y seguir buscando (hasta conseguir lo que hoy ya es un proyecto de futuro. Mil gracias, Mònica).

Me presente al Col·legi Oficial de Infermeria de Barcelona (COIB), es decir, el organismo oficial donde enfermeros y enfermeras de Barcelona deben acudir para poderse colegiar. Fui allí para recibir asesoramiento para poder trabajar en el extranjero y tuve una entrevista con la persona encargada de responder las preguntas que toda persona con las mismas intenciones que yo;

¿Qué debe hacer uno para conseguir trabajo en el extranjero?

Me recomendó que mirara la página de EURES, el portal de trabajo a nivel europeo y huelga decir que había un montón de ofertas de trabajo: de Londres, Irlanda, Bélgica, Alemania… pero hubo una oferta que me llamó especialmente la atención: Trabajo en Noruega.

Presenté la solicitud de la misma manera que lo hice en las otras para los diferentes países y el tiempo transcurrió lentamente hasta que las respuestas a la solicitud se presentaban a mí, una a una. Por el perfil exigido, en algunas ofertas ya había un NO por respuesta, otras había un SI mas bien tímido, como esa oferta de trabajo en Noruega. Pasaban los días y las noticias sobre esas ofertas brillaban por su ausencia. Finalmente, llegó el día: Noruega me llama a trabajar.

Empecé el curso de Noruego a distancia por videoconferencia que ofrecía la Folkeuniversitetet Midt-Norge de Trondheim junto con otros 21 enfermeros y enfermeras de toda España. A medida que pasaba el tiempo, esas personas (que por algún motivo u otro ha hecho que seamos ahora 15) se han convertido en mis compañeros de viaje y se ha forjado un vinculo poderoso. Un grupo que nos une el espíritu aventurero, la pasión por la enfermería y una simple y práctica visión de la vida. Esta será una gran aventura.

Ahora, ha llegado ya el momento de despedirse de todos los amigos y seres queridos, de hacer las maletas y contar los pocos días y horas que me quedan ya aquí y sobretodo, saborear esa sensación de vértigo que me ofrece el cambiar mi tierra por otra bien distinta, así como su cultura y su idioma. ¿saldrá bien?¿saldrá mal? nadie sabe esa respuesta a ciencia cierta pero una persona muy sabia me dijo un día:

SOLO TU ERES EL PROPIETARIO DE TU PROPIO DESTINO

Y eso es lo que voy a hacer: buscar mi camino, mi destino y mi futuro.

No quiero alargarme mucho en el post de hoy, solo finalizar con la pregunta que algunos quizás os estáis formulando: ¿Porque este blog se llama como se llama?

La respuesta es muy sencilla: en una de las fiestas de despedida, concretamente la que me organizaron mis estimados compañeros del Hospital Clínic de Barcelona, uno de los regalos fue una taza de café cuya forma es parecida a las tazas de café de Starbucks, pero con la particularidad que esta taza era de color negro con la tapa de silicona. Lo mejor de todo de esta taza es que es negra y se le pueden escribir o dibujar cosas con tiza blanca o de color. Y este regalo, aunque parezca una tontería  me encantó y me dio la idea de poder escribir mi vida y vivencias en Noruega a través de las palabras y la fotografía en una simple taza pizarra.

Espero que disfrutéis leyendo mis batallas, sentimientos y vivencias tanto como yo disfruto de esta fantástica aventura.

-Bruno-