Del aeropuerto de Barcelona a Steinkjer (Día 1)

Publicado: 4 mayo, 2013 en De Barcelona a Steinkjer
Etiquetas:, , , , , , , , , , , , ,

Imagen

¡God Morgen! Después de haber cargado las pilas con un sueño reparador posterior al viaje de ida, de haber desayunado y comido como Dios manda, estoy en condiciones de relataros lo acontecido ayer. Ahí va:

De Barcelona a Steinkjer

Llegué al Aeroport del Prat a eso de las 10:30h, acompañado de mis padres como comité de despedida y al entrar por las puertas de la terminal 2 me encontré de inmediato con mi compañera de estudios noruegos, Alba, una maña majísima, junto con una amiga, y puedo decir que al verla, la saludé como si la conociera de toda la vida. Poco después, lo mismo pasó con Lara, acompañada de su pareja, ambos vascos. Y finalmente, Irene, de Elche, se encontró con nosotros, finalizando así el numero de viajeros hacia tierras nórdicas  En nosotros se respiraba un ambiente de nerviosismo, entusiasmo y emoción de difícilmente podíamos reprimir.

ImagenMientras hacíamos cola para facturar el equipaje, no había lugar para tristezas ni preocupaciones, solo el júbilo, esa sensación agradable de vértigo y la satisfacción de conocer a una parte del grupo de 15 enfermeros elegidos que seriamos compañeros de residencia y al mismos tiempo, posiblemente, grandes amigos. Llega el turno de Irene para facturar su equipaje, y entre risas comprobamos que había calculado bien el peso de su equipaje por que entre las dos maletas había un peso de 39,5 kilos. Lo mismo sucedió con Alba, cuyo equipaje no excedió al permitido. Pero llegó el momento de facturar el mio y pudimos comprobar que, efectivamente, los 3 kilos de embutidos (cortesía de mis queridos padres) y un exceso de ropa hacían que mi equipaje llegara a los 47 kilos de peso (¡casi nada!). Menos mal que Lara y yo cambiamos un par de maletas para que las cuentas salieran. Y las cuentas salieron.

Después de que todos facturáramos el equipaje (y habiendo preguntado las típicas cuestiones como por ejemplo, saber si las maletas las debíamos de recoger en Oslo o iban directas a Trondheim) y nos dieran los billetes, nos dirigimos hacia el control de embarque, donde hubieron los últimos besos y momentos más tiernos de despedida para todos. Esos mismos besos y abrazos que llevamos todos nosotros allí donde vayamos.

Embarcamos en el avión, esperando a que este se pusiera en marcha y sobretodo, calmando y alentando a Lara, pues tiene un poco de fobia a volar (y se portó como una campeona). El primer vuelo tendría a Oslo y huelga decir que fue un vuelo muy tranquilo, con el detalle mas notable a destacar: El avión disponía de WI-Fi a bordo, con el que pudimos ponernos en contacto con familiares y amigos mediante mensajes y fotografías. Fue una sorpresa muy agradable para todos el poder mantener el contacto con todo el mundo y mostrarles a los seres queridos nuestro vuelo recorriendo esos 2100 kilómetros que hay entre Barcelona y Oslo.

Imagen

Al llegar a Oslo, fuimos directamente a pedir los billetes para embarcarnos al avion que nos llevaría a Trondheim, ya que la persona encargada de facturar nuestras maletas en Barcelona nos aseguró que nuestro equipaje llegaría directamente a la misma Trondheim. Así que, sabiendo eso, nos dispusimos a realizar el segundo vuelo del día. Mientras íbamos por el aeropuerto cerca de la puerta de embarque correspondiente, nos comimos unos perritos calientes (que no estaban nada mal), ya que no comimos nada en el avión. Esta vez el vuelo duraría una poco mas de una hora y media, por lo que Lara estuvo un poquito mas tranquila. Pudimos disfrutar del paisaje a vista de pájaro que el avión de la compañía Norwegian nos podía ofrecer:

Imagen

 Las montañas nevadas que hay cerca de Trondheim.

Al llegar a Trondheim, el entusiasmo creció y la alegría por estar en ese lugar era desbordante. Pero esa alegría desapareció de golpe y se tornó en preocupación en el momento que fuimos a recoger nuestro equipaje y comprobamos que no estaba. Al preguntar por nuestras maletas nos confirmaron que, efectivamente, TENÍAMOS QUE RECOGERLAS EN OSLO! (en ese momento tuvimos un fabuloso recordatorio de toda familia y ancestros del personal de facturación de Barcelona por confirmarnos equivocadamente que debíamos despreocuparnos de nuestro equipaje). Mientras esperamos a tener noticias, el encargado recogernos para llevarnos a nuestro destino final, se personó. Le explicamos lo sucedido y se puso en contacto con nuestro jefe. No sin comprobar que hubo un ligero cachondeo a nuestra costa, el conductor tuvo la gentileza de esperarnos y ayudarnos con el problema de barrera lingüística para hacernos entender acerca del problema de maletas. Al final, y con resultado feliz, pudimos recuperar nuestro equipaje, que llegó con el vuelo siguiente. Y con maletas y con un peso quitado de encima, nos fuimos todos dirección al destino final: Steinkjer.

Pudimos conversar ligeramente (y muy ligeramente) con el conductor, un chico joven llamado Victor, de origen colombiano, el cual nos respondió de forma muy escueta alguna de las cuestiones que nos surgía (o que buenamente le sabíamos preguntar). Observamos con impaciencia contenida, el paisaje de aquel bello lugar y los 4 coincidimos que aquel lugar era realmente precioso. Y mientras admirábamos ese paisaje, el mono-volumen llegó por fin a su destino. Nos recibió André, uno de los jefes. Un hombre realmente simpático y dicharachero. Nos ayudó a subir las maletas y fue en ese momento cuando vimos las primeras caras conocidas que tantos días habíamos visto por videoconferencia. Abrazos, risas, besos y sobretodo, la alegría de encontrarnos algunos de nosotros ya allí. Fue un momento realmente especial y emotivo. Nos acomodamos en nuestras habitaciones (compartiendo habitación este servidor con Carlos, un burgalés de lo mas majo). Recibimos la visita de Håvard, el jefe. Un hombre joven que a diferencia de André, es más comedido aunque muy correcto. Nos comentó que mañana iríamos a una cafetería para hablar con Britt-Kristin, nuestra profesora de Bokmål, y el lunes, hablaríamos de aspectos burocráticos importantes.

Después de la visita por parte de André y Håvard, tuvimos nuestra primera cena juntos, donde reinó el entusiasmo y el jolgorio, también acordándonos que aún faltan 3 personas por llegar (Toté, Sergio, Mar, no nos olvidamos de vosotros).

Finalmente, llegó la hora de irse a la cama y aunque quería charlar un poco con Carlos, el sueño vino rápido a buscarme y me dormí rápido, para volver a despertarme el día siguiente: mi primer día en tierras nórdicas.

Steinkjer (Día 1)

Amaneció un día soleado y esplendido, con una temperatura de 10 grados en Steinkjer, y la luz del sol dejaba apreciar, a través de la ventana del apartamento, los edificios contiguos al nuestro.

Imagen

Desayunamos todos con la misma alegría con la que cenamos el día anterior y mientras

charlábamos de algunos aspectos de los quehaceres cotidianos, asearnos y ultimar algunas cosas de las habitaciones, los recién llegados, junto con Carlos, fuimos a realizar

nuestra primera compra en el supermercado Rema 1000, y comprobamos que, efectivamente, la vida en Noruega es cara: ¡botellas de agua que valen 28 coronas (aproximadamente 4 euros)!. Aprovechamos también para dar una vuelta por esta ciudad y bueno, a primera vista hemos podido observar que es una ciudad con abundante actividad industrial. Se trata de una ciudad con aproximadamente 22000 habitantes y es la mayor ciudad y capital de Nord-Trøndelag. Es una ciudad localizada en el extremo más profundo del  Fiordo de Trondheim.

ImagenImagen

Imagen

Imagen

Después de la excursión, volvimos al apartamento donde nos preparamos la comida e inmediatamente de terminar, nos dirigimos al café donde Britt-Krisitin y Anacleta, otra de las profesoras (y que tiene un castellano excelente) nos estaban esperando. Ha sido realmente interesante mantener una conversación con ella (ovbiamente todo en noruego), ya que de esta forma, nuestra inmersión lingüística al Bokmål siempre será favorecida. Hoy ha sido una buena oportunidad para practicar un poco esta nueva lengua que poco a poco va entrando en nuestras vidas.

la foto (1)

Ahora mismo, mientras estoy escribiendo estas lineas, gran parte del grupo se han ido a ver un concierto que ofrece el grupo de música de Håvard (si, nuestro jefe). En el apartamento, pero, nos hemos quedado Lara, Tere, Cristina G. y yo, para aprovechar y hacer nuestras cosas. Aunque me hubiera gustado ir y poder estar junto con mis compañeros y tener una excusa mas para pasarlo bien y conocerlos mas en persona, creo que tengo mucho tiempo para pasar aquí. Ya habrá mas ocasiones para el ocio noruego.

Anuncios
comentarios
  1. Sandra dice:

    Pero qué envidia me das!! Me vengaré enviándote alguna foto en la playita 🙂

  2. Angelina dice:

    Excelente blog… Alba ( de la que fui profe de francés y sobrina mia) nos pasó el enlace de su blog aventura noruega en la que ha incluido tu enlace… Es un lujo tener tus comentarios que completan con abundantes detalles y una redacción muy cuidada los textos espontáneos de Alba…Mucha suerte en esta aventura…

    • bobtainer dice:

      Gracias a ti, Angelina… es un autentico placer que alguien lea mis palabras, es doble placer que ese alguien sea docente pero es triple placer que alguien familiar de Alba comente tan positívamente de mi pequeño espacio de pensamientos. Muchas gracias!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s